Algún día hallaré la palabra , que penetre en tu vientre y lo fecunde....
Subiré cada peldaño , entre ese mar de cartas arrumbadas
En el cofre dorado de momentos abreviados
Entre tus partidas y llegadas
entre tus piernas rodeando mis caderas, apretadas
Y cuando preguntes si en verdad te amo
Dejaré caer la seda que envuelve mi cuerpo
para que puedas observar mi espalda
y sabrás que allí están tus huellas
tus caricias marcadas a fuego
las que cincelaste con tus marcas
y sabrás , que no hay nada más que hablar
Sólo sigo siendo aquella que te ama
sin tiempo y sin edad.
Por siempre suya, Lady Mar


Como decirte que no fuiste un juego, sino el más grande de los regalos que un hombre pudo haber conocido... el fuego que quema mi conciencia te hace presente cada vez que abro una pagina en que esta tu presencia. Los mil recuerdos guardados entre paginas sueltas, entre sueños desgastados... entre lineas no olvidadas. Tan cerca y tan lejana como los deseos que algún día sentí, tantos secretos encofrados en murallas de bronce asomagadas... tu, mi rubio poder de inconsciencia, mi delirio marchito, mi rosa azul. Y ese negro encaje que recorre las playas desiertas acompañada de sólo un perro. Mi más blanco recuerdo, mi más alba piel, aunque la vida nos haya alejado, sigues presente en cada uno de mis alocados sueños.... de mi más grande fantasía.
ResponderEliminar